
Hoy en el insti nos vacunaban.
Hasta ahí perfecto.
Primera inyección: todo bien, no hay dolor, no me da "yuyu", es rápido.
Segunda inyección (una por brazo): me la ponen, le digo a una amiga "me estoy mareando", no recuerdo nada más, cuando me despierto estoy tumbada en el suelo, la enfermera me sujeta las piernas, mi amiga me abanica, yo no tengo ni idea de qué hago así, ato cabos, me doy cuenta de que me he desmayado, aunque me da la sensación de acabar de levantarme.
Alguien ha tenido la genialísima idea de que abriendo la puerta entría aire fresco...
también han entrado las miradas de mis compañeros, que se han abalanzado sobre mí(una vez despierta) preguntándome qué me pasa.
Dentro de un mes me vuelven a vacunar... Qué alegrón





