A devolver el libro que estaba leyendo (Tolstoi) a la biblioteca.
Malditas lecturas obligatorias.
Os odio.
Y más cuando sois libros malos.
Casi todos tenemos una gotera en la cabeza, pero la mía es tan grande que necesito un blog para vaciar el agua cuando va a rebosar. Gota a gota, aquí escribo mis locuras.
