martes, 29 de diciembre de 2009

En mi pueblo se llaman sinvergüenzas



Después de haber ahorrado durante mucho tiempo, meses o años, para comprar un billete avión.


Después de no haber estado con tu familia en tanto tiempo, sin ver a tus hijos, padres, abuelos o amigos.


Después de esperar a que llegase el momento de poder regresar, de esperar poder cantar villancicos con ellos.






Después de todo eso te dicen que no, que el billete no vale, que has perdido el dinero, que no verás a tu familia y que nada de villancicos.




"¿Por qué?"




Porque algún sinvergüenza ha hecho lo que ha querido.


Porque a ese sinvergüenza le da igual tu familia, tu billete y tus villancicos.






Y ese sinvergüenza no va a hacer nada, a arreglar nada ni a responsabilizarse de nada.


Y nadie le va a decir que haga algo, que arregle las cosas o que se responsabilice.




Tú estás sentado encima de las maletas. Llevas varios días así. Te has cansado de gritar las protestas. No te han dado avión. Has intentado cortar el tráfico. Has intentado hacer una huelga de hambre, pero después de la de Aminatu la tuya ya no llama la atención. No te van a dar avión.



Lástima no tener alas.




domingo, 20 de diciembre de 2009

RARA

El otro día fui al dentista para una revisión.
Por las noches me pongo un aparato-retención para que no se me fastidien los dientes.
Conversación con la auxiliar de dentista mientras me acompaña al sillón de dentista:

Auxiliar:
-¿Usas el aparato?

Yo:
-Sí, todas las noches.

Auxiliar:
-¿En serio?

Yo:
-Sí.

Nunca me han lanzado una mirada de "qué tía más rara" tan clara.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Tiempo


Cuando te encuentras con una persona y la conversación que mantenéis no pasa del frío y la nieve, hace demasiado tiempo que no ves a esa persona.


Por cierto, que sólo son cuatro copos, so exageraos.

domingo, 13 de diciembre de 2009

¡Socorro!


1) Estoy enterrada bajo un montón de libros

2) eso sería genial de no ser porque

3) no me interesan nada

4) me los tengo que estudiar, osea, que

5) tengo que estudiarme un montón de cosas que me dan igual

6) y es muy aburrido

7) me desespero

8) y empiezo a desvariar

9) lo he notado, porque

10) de repente me pongo a cantar cosas sobre la población, los materiales textiles o cosas así

11) me pongo a gritar en francés en tiempo pasado

12) le doy puñetazos a los libros del insti

13) hoy le he rezado a Elvis para que nieve y no tenga insti mañana

14) de momento ha escuchado mis plegarias

15) estoy junto a la ventana, medio histérica, animando a los copos

16) veo el insti enterrado entre la nieve

17) de ilusión también se vive

18) tengo ojeras, el pelo de loca

19) me río por tonterías

20) escribo estas cosas

21) en vez de aprenderme el maldito vocabulario de inglés

22) me quedo sin ideas

23) por estudiar

24) efectos secundarios

25) me atonto

26) así que lo mejor es dejar de estudiar

27) no de aprender, que son cosas distintas

28) me estoy dando cuenta

29) porque estudiar es leer en el libro de tecnología que una técnica de unión desmontable es el tornillo pasante con tuerca (paridón)

30) y aprender es apretar un tornillo

31) es más rápido, más divertido, más útil

32) no como aprenderte de memoria el maldito tornillo pasante con rosca

33) qué poco sentido común

34) y encima se me va a contagiar

35) lo mejor va a ser huir

36) me voy a dermir

37) que viene a ser lo mismo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

X, X2, X3, X4 yX5:
-Aaa.

Y:
-Ooo.

X, X2, X3, X4 y X5:
-¿Ooo?

Y:
-Ooo.

X, X2, X3, X4 y X5:
-¡Aaa!

Y:
-Ooo.

X, X2, X3, X4 y X5:
-¡AAAAAAAAA!

Y:
-Ooo.

X, X2, X3 y X4:
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAA!

X5:
-...

Y:
-Ooo.

X5:
-Aaaaaaa... o.

X, X2, X3 y X4:
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Y:
-Ooo.

X5:
-Oaoa.

M:
-¿Y?

Y:
-Ooo.

M:
-¿X, X2, X3, X4 y X5?


X, X2, X3, X4 y X5:
-aaaa


domingo, 29 de noviembre de 2009


¡LLUEVE!

lunes, 16 de noviembre de 2009

El platillazo


El coche de Isabel tenía un defecto. Cada vez que frenaba, el volumen de la radio o la música bajaba.
Al comprarlo no le importó, porque el precio disminuyó notablemente gracias al error de fabricación.

A Isabel le encantaba la música, no había nada en el mundo que le hiciese más feliz que escuchar una buena obra en un equipo de calidad, apreciando bien cada nota, cada instrumento.

Aquel día se dirigía al trabajo en su coche casi nuevo.
No había tráfico, y, además, su obra favorita sonaba a todo trapo en el equipo del coche. Aquella obra le encantaba únicamente por el enérgico platillazo final. Era bastante larga, pero siempre la escuchaba entera con impaciencia, a la espera de su amado platillazo. Imaginaba la orquesta entera tocando con toda la energía que tenía, a la espera de aquella explosión que indicaba que habían acabado. Entonces todos paraban de repente. Daba igual lo fuerte que tocasen, cuando el percusionista hacía sonar el instrumento obedecían sus órdenes sin rechistar, todos a la vez, perfectamente coordinados.
Isabel aceleraba cada vez más de forma inconsciente, a la vez que el final de la obra se acercaba, para subir el volumen de la música. Un poco más cada compás, contribuyendo al crescendo como si perteneciese a aquella orquesta.
Ahora.
La última nota estaba sonando. La tensión aumentaba, esperando el platillazo.
Un coche se acercaba a toda velocidad, aunque Isabel lo vio con tiempo de sobra para pegar un frenazo y evitar la colisión
Pero el coche de Isabel tenía un defecto.
Sabía que no sobreviviría al impacto, pero prefirió que el estupendísimo platillazo marcase su final, como el de la obra.
Aceleró todo lo que el coche le dejaba.
Fue el mejor platillazo que escuchó en su vida.