lunes, 19 de julio de 2010

Sol y sombra


Mañana un grupo de científicos va y descubre que el sol no pone la piel morena, que lo causa estar a la sombra.

Qué disgusto, ¿eh?

miércoles, 14 de julio de 2010

La piscina para niños



Niño 1 salpica a Niño 2.


Padre de Niño 2 llama la atención a Niño 1.


Niño 2 muerde el churro de plástico de Niño 1.


Madre de Niño 1 regaña a Niño 2.


Niño 3 le dice a Niño 4 que le devuelva su barco, pero Niño 4 no quiere.


Niños 1 y 5 apoyan a niño 3, pero Niño 2 va en el bando de Niño 4.


Empiezan a pelear.


Patadas.


Aguadillas (en una piscina de medio metro de profundidad).


Muchos mordiscos.


Churros, pistolas de agua y barcos volando.


Y los padres al rescate.








Porque en vez de enseñar a arreglar los problemas dialogando y hablar las cosas, mejor educar a los niños de otra forma. Mejor gritar a los otros niños cada vez que el tuyo diga "¡Mamá/Papá fulanito me ha salpicado agua!"





Supongo que los políticos también fueron niños que iban a la piscina.



viernes, 11 de junio de 2010

Resumen de esta semana

A los compañeros les ha dado por aprovechar las horas de clase y entretenerse con un juego que consiste en decir comidas, equipos de fútbol, animales... que empiecen por una letra.

Compañero:
-Dinos una letra, porfa.

Yo:
-La v.

Resultado: buitre, batido y Buciegas Fútbol Club.

Cosas que no me gustan


No me gusta que los profesores manden callar cuando no se oye ni una mosca en la clase, es ridículo.


No me gusta que no me dejen hacer los ejercicios a lápiz porque dicen que es para niños pequeños.


No me gusta que cuando preguntan en orden de lista me salten aposta.


No me gusta que a los compañeros que sacan ochos les digan que hay que ir a por el diez. ¿Y si quieres un ocho qué?


No me gusta que me digan "Pues no os quejéis, que en mis tiempos era mucho peor".


lunes, 31 de mayo de 2010

Pues me enfado y no respiro

Sería genial que todos nos pusiésemos de acuerdo e ignorásemos a los políticos.
Que no salieran en los medios, ni tele, ni radio, ni periódicos...
Nada.
Y que digan, discutan o peleen lo que quieran.
Nos da igual.
Nosotros a lo nuestro.
Vamos a ser más felices y a lo mejor se dan cuenta de que si no les hacemos caso no son nada.

martes, 18 de mayo de 2010

Podría pasar en clase I

Me explican los distintos tipos de estructuras.
Creo.
Hace rato que no sigo lo que dice esa voz monótona que habla delante de mí.
Sí, ahora habla sobre materiales. Lo hacer bajito, como si tuviese miedo de molestar a las diversas conversaciones que se desarrollan en la clase.
Allí hay dos compañeros comentando el partido de anoche (qué gol el del minuto veinte, pero qué gol), en aquella otra esquina una chica le pinta las uñas a otra mientras le cuenta lo que pasó anoche en la telenovela. Parece que Borja María descubrió que Clara Julia estaba enamorada en secreto de Luís Alonso.
El profesor ya sólo parece un loco hablando solo en mitad de un bar. Ya ni siquiera trata de que le escuche o de que le preste atención alguien.
¿Quién va a prestarle atención? Su explicación es penosa, está recitando de memoria lo que pone en el libro. Habla lentamente, muy lentamente. Hace pausas y marca la cadencias de cada frase.
Fuera hay una gran ventisca. Los árboles del patio se mueven agitados y el aire que se cuela con fuerza por la rendija de la ventana crea un molesto silbido.
De lejos oigo la composición del hormigón armado.
El temporal crece y se empiezan a oír pequeños crujidos, como un murmullo de fondo. Otro más.
Nadie en la clase parece darse cuenta de que se acerca un oscuro y amenazante tornado.
El viento golpea los cristales con fuerza, y los contenedores van rodando por la calle chocándose unos con otros.
Los crujidos empiezan a se más fuertes y algunas tejas del edificio caen haciéndose pedazos de forma estrepitosa.
La luz se vuelve oscura, filtrada por los densos nubarrones grises. Los árboles jóvenes del patio se mueven como si fuesen chicle y amenazan con partirse.
Una grieta finísima recorre la pared que hay detrás del profesor, abriéndose paso velozmente por el yeso, desaparece un momento tras la pizarra y luego vuelve a aparecer hasta llegar al suelo haciendo sonar un chasquido corto y suave.
Tras esa milésima de segundo un ruido ensordecedor ahoga a todos los demás sonidos y, con él, de repente, el tech de la clase es arrancado de cuajo.
Caen escombros y mucho polvo, y el fuerte viento se cuela haciendo que todos los objetos salgan volando y formen un torbellino en el centro de la clase que asciende hacia el cielo oscuro.
El torbellino crece imparable, absorbiéndolo todo. Atrae libros de texto, mesas, mochilas.
Se come al profesor, que intenta decirnos los deberes para mañana a gritos, mientras sube atraído por el aire, que le agita el pelo.
El viento frío se mete bajo la ropa, helando las ganas de correr, mientras se oyen a lo lejos chillidos histéricos provenientes de otras clases.
Y chicos, recordad que mañana hay que entregar el trabajo sobre la fabricación del papel.
En profesor interrumpe el tono monótono al darse cuenta de que sólo quedan unos minutos de clase, diciendo esta última frases con un poco que energía, pero luego se vuelve a fundir.
Pues eso, que Luís Alonso pelea con Borja María por Clara Julia, pero en mitad de la disputa Clara Julia les desvela que son hermanos.
Y al acabar el partido un aficionado salió al campo y la gente creía que iba a atacar al árbitro, pero finalmente le dio un beso en la calva.

sábado, 8 de mayo de 2010

Momento

Se sintió como una horrible mancha de tomate en una impoluta camisa blanca.